Uno de cada diez residentes en la Comunidad vive en zonas en riesgo de inundación, Protege tus pertenencias y de los tuyos

En la provincia de Alicante solo 5 municipios tienen un Plan de Actuación Municipal frente a riadas.

Casi 600.000 valencianos (el 11,69 % de la población de la Comunitat Valencian) residen en una zona que se encuentra en riesgo de sufrir una inundación. Son cifras alarmantes que podrían dejar un panorama desolador en caso de que los 220 litros por metro cuadrado que cayeron sobre la localidad mallorquina de Sant Llorenç (y que provocaron al menos 12 muertes) descargasen sobre la autonomía valenciana, uno de los territorios más expuestos en jornadas de lluvias torrenciales.

En una España en la que el negocio del ladrillo creció como la espuma, las edificaciones «ilícitas» de viviendas en zonas cercanas al cauce de los ríos, torrentes, ramblas, arroyos o en primera línea de costa son, según la organización ecologista, los factores de riesgo que llevan a que en la Comunitat Valenciana el 6,2 % del territorio (144.817 hectáreas) se encuentre catalogada como inundable (más allá de las causas medioambientales que han provocado que la frecuencia de lluvias torrenciales en el territorio pasen de 50 a 15 años).

Municipios como Alaquàs, Alboraia, l’Alfàs del Pi, Calp, Elx, Picanya, Ontinyent o Godella superan el nivel 4 de riesgo de inundación en una escala que el Plan de Acción Territorial de Inundación de la Comunidad Valenciana (Patricova) cataloga del 1 al 6.

De hecho, según Ecologistas en Acción, existen al menos 45.000 construcciones en alto riesgo de inundación distribuidas en toda España.

Protocolos contra inundación

Consciente de ello, el Consell fue pionero en la elaboración y aprobación en 2003 de un plan de acción territorial frente al riesgo de inundaciones que ha venido ordenando el territorio valenciano atendiendo a las características específicas de este riesgo y su impacto sobre las personas, los bienes económicos y el medio ambiente.

Pese a ello, solo 25 de los 136 municipios de la Comunitat Valenciana tienen un Plan de Actuación Municipal frente al riesgo de inundaciones (es decir, el 82 % de los municipios con riesgo medio o alto de sufrir una emergencia derivada de las lluvias torrenciales no tiene un protocolo bajo el que actuar).

Según el informe de Patricova la provincia de Castelló es la que presenta un mayor porcentaje de personas afectadas, un 18,08% de su población, frente al 9,74% en la de València. La provincia de Alicante presenta valores intermedios entre Castelló y València, destacando que tanto las cifras porcentuales como las absolutas se encuentran más próximas a los de la provincia de València. Esta es la más susceptible de sufrir inundaciones en un 6,8 %, mientras que la de Castelló lo es en un 3,5 % y la de Alicante, la provincia que presenta una mayor peligrosidad, alcanza valores del 8,3 %.

Protege tus bienes y de los tuyos ante una inundación,

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Llega el mal tiempo, cuenta con un buen seguro en caso de siniestros meteorológicos.

Llega la época de borrascas y mal tiempo y con este tipo de imprevistos meteorológicos se producen grandes daños en comercios, viviendas y material urbano. Después de la tormenta y cuando llega el momento de arreglar todos los daños surge la pregunta de; ¿quién paga todos esos daños que se han producido?

Primero dependerá de si el bien dañado estaba asegurado o no. Si está asegurado podremos seguir avanzando para determinar quién va a indemnizar por los daños pero si no lo está todas las reparaciones tendrán que salir de nuestro bolsillo.  Si nuestros bienes están asegurados tendremos que atender a qué condiciones meteorológicas causaron el daño ya que según sea su intensidad el daño será compensado por el seguro contratado o por el Consorcio de Compensación de Seguros.

El Consorcio de Compensación de Seguros es una entidad pública empresarial que depende del Ministerio de Economía y que tiene como función actuar como asegurador subsidiario en determinados casos. Entre estos casos están los daños ocasionados por las condiciones climatológicas en determinadas condiciones. En caso de tempestad, tiempo atmosférico extremadamente adverso. Este puede ser:

  • Ciclones violentos de carácter tropical con velocidad de viento superior a 96 Km/h y precipitaciones de más de 40 litros de agua por metro cuadrado y hora.
  • Borrascas frías intensas con advección de aire ártico. Con velocidades de viento mayores de 84 Km/h
  • Vientos extraordinarios que tengan rachas de viento que superen los 120 Km/h.

Para determinar las condiciones meteorológicas del área en el que ha ocurrido el siniestro el Consorcio consultara a la Agencia Estatal de Meteorología.

Si alguna de las causas anteriores ocurre será el consorcio el que pague las indemnizaciones, si no se llega a las condiciones descritas será cada aseguradora la que tendrá que hacer frente a las indemnizaciones o nuestro propio bolsillo en caso de carecer del seguro correcto.

Un punto importante a recordar es que el consorcio solicitara entre los datos que se solicitan para la tramitación del siniestro es copia de los pagos de nuestro seguro. En caso de no estar al corriente en el pago el siniestro no se tramitaría por lo que podríamos perder nuestra indemnización.

Para la valoración de los daños el consorcio realizara una valoración propia ya que esta no está vinculada con la valoración que se hubiera realizado con la compañía aseguradora.

 

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Consejos para pasar un invierno sano, seguro y divertido

Las olas de frío del invierno multiplican la preocupación de muchos padres. Temen por los catarros, resfriados, pulmonías y otros problemas que pueden afectar la salud de sus hijos por las bajas temperaturas. Te ofrecemos algunos consejos para protegerles bien del frío, de la humedad y de otros peligros de esta época del año.

-La ropa

En general, varias capas delgadas protegen más que pocas capas muy gruesas. Es muy importante que la ropa permanezca seca. Para la nieve o las precipitaciones es recomendable equipar a los niños con botas gruesas que les aíslen de la humedad, y también con guantes y gorro. Para los bebés, debe seguirse la regla de proporcionarles una capa más de la que llevaría un adulto en las mismas condiciones.

En el caso de la ropa de cama, está comprobado que calienta mejor una sola pieza de ropa (un nórdico, por ejemplo) que varias mantas y sábanas. Además, en el caso de los bebés, esto aumenta el riesgo de que padezcan el síndrome de la muerte súbita. Si es imprescindible cubrirlos con más ropa, esta nunca debe taparlos más arriba del pecho, para evitar la asfixia.

-La salud

A pesar de que el resfriado y la gripe son estacionales, no se ha podido demostrar que tengan relación alguna con el hecho de pasar frío. La mejor forma de evitar estas enfermedades es lavarse las manos varias veces al día y ventilar bien las habitaciones de la casa, ya que el aire estancado favorece el crecimiento y el contagio del virus. Además, hay que inculcar a los hijos que eviten tocar la palma de las manos de otros niños.

En caso de que se empleen estufas de gas para calentar el hogar, es importante instalar detectores de monóxido de carbono, que pueden evitar la muerte por asfixia.

-Hipotermia y congelación

La hipotermia puede aparecer en niños que juegan al aire libre durante muchas horas a temperaturas muy bajas. Es más frecuente en niños pequeños, y el riesgo incrementa si la ropa se ha mojado. Los afectados se ven invadidos por una creciente sensación de sueño, se vuelven patosos y tienen dificultades para hablar. Ante la aparición de cualquiera de estos síntomas, debe llamarse de inmediato al servicio de emergencias. Mientras este no llegue, debe quitarse la ropa húmeda al afectado en un lugar cerrado, y proporcionarle mantas y ropajes bien secos.

Otro posible riesgo que se da en casos más extremos es la congelación de miembros. Esta se reconoce por un color pálido o gris de la parte del cuerpo afectada, y es muy común en la nariz o las orejas. En estos casos, debe sumergirse el miembro afectado en agua a 40 grados centígrados (no a más temperatura), y posteriormente cubrirlo con ropa seca y cálida. Si tras esto el miembro sigue pálido debe acudirse al médico. Nunca debe frotarse un miembro congelado.

-Esquí, patinaje y otras actividades en la nieve

Las actividades de los niños sobre la nieve deberán estar supervisadas siempre por un adulto. En los casos en que sea posible, les dotaremos de un casco. La ropa con la que estén equipados deberá quedarles bien ajustada. Recuerda que, en la nieve, siempre es imprescindible aplicar protector solar y llevar gafas de sol.

En el caso del esquí, procuraremos que el niño esté acompañado de un instructor experto, y que sólo afronte pistas de su nivel.

En el caso del patinaje, le enseñaremos a respetar siempre el sentido en el que patinan el resto de usuarios de la pista.

Si tu hijo usa el trineo, la pista debe estar bien alejada del tráfico, y despejada de árboles y obstáculos. Nunca permitas que sea arrastrado por otro vehículo.

 

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